FILTRACIÓN EN CONTINUO ANTE LA FILTRACIÓN CONVENCIONAL

Hoy en día, la obtención de agua de calidad, por lo que respecta a sólidos en suspensión (SS) o turbidez (NTU), y el control bacteriológico, tarea encomendada a las plantas de tratamiento de aguas potables (ETAP'S), representa un cambio en un sentido positivo tanto en garantizar una mejor calidad sanitaria del agua de consumo, como en conseguirse con unos costes de inversión mucho más reducidos, y unas tareas y costes de explotación realmente simplificadas y competitivas.

Así que algunas compañías explotadoras de aguas y consorcios del agua de consumo implantan ETAP'S aún cuando cumplen sobradamente los límites comunitarios, con la finalidad de ofrecer una agua de calidad sanitaria máxima.

La filtración en continuo para la separación de materia en suspensión de las aguas se fundamenta en un proceso, en que el lavado de la arena y la filtración del agua como objetivo principal, se efectúan simultáneamente y de forma continua.

Esta premisa junto con algunas otras características, como la de tratarse de un filtro abierto -no presurizado-, y la construcción exclusiva en PRFV y acero inoxidable AISI-316 supone que tanto los costes de explotación derivados de personal, consumo energético y consumibles, así como los costes de mantenimiento derivados del cuidado de la obra civil, de equipos mecánicos, equipos eléctricos y de control, se vean reducidos de una forma considerable, respecto a ETAP'S que aplican la filtración de lavado a contracorriente

Centrándonos en los costes de producción propiamente –desde cabecera de planta hasta deposito de agua tratada-, para aguas de consumo a partir de aguas de procedencia natural de turbidez media (no apta), en las que requiera para la potabilización, una filtración y una desinfección, los costes de explotación por metro cúbico oscilan para instalaciones pequeñas-medianas entre:

0,06 - 0,07 Cts. por m³ en filtros tradicionales

0,011 Cts. por m³ en filtros de nuestro sistema de lavado en continuo.